La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) expresó su descontento con el presidente Javier Milei por no asistir a un evento en la Universidad ORT Argentina. La decisión generó malestar en la comunidad judía, que esperaba la participación del mandatario en una actividad de relevancia para la institución educativa.
Desde la organización señalaron que la inasistencia constituye un gesto que trasciende lo protocolario. En ese contexto, voceros de la DAIA cuestionaron el compromiso del gobierno nacional con iniciativas vinculadas a la comunidad, especialmente considerando los antecedentes de vinculación entre el Ejecutivo y estas organizaciones.
La fricción representa un punto de tensión en los vínculos políticos que Milei ha mantenido históricamente con sectores de la comunidad judía argentina. ORT es una institución educativa de relevancia significativa en los círculos comunitarios, por lo que eventos de este tipo suelen convocar a personalidades de peso en la vida pública nacional.
Las críticas se canalizaron a través de comunicaciones internas y expresiones públicas de dirigentes vinculados a la DAIA. Si bien no trascendieron declaraciones explícitas de máximas autoridades, el descontento quedó plasmado en diferentes espacios donde se analiza la relación entre el gobierno y las instituciones de la colectividad.
Este episodio se suma a otros momentos de fricción que han marcado la gestión Milei en materia de vínculos institucionales. La DAIA, como referente de la comunidad judía en el país, mantiene una postura activa en cuestiones de política pública que afecten a sus representados.
La ausencia del presidente genera interrogantes sobre las prioridades de la administración respecto a su agenda de encuentros y participaciones públicas. Para los dirigentes de la organización, gestos como estos pueden afectar la construcción de consensos en temas de interés compartido.


