La noche de su actuación en Mar del Plata, Fito Páez protagonizó un momento tenso cuando pausó su concierto en el Polideportivo Islas Malvinas para dirigirse directamente al público. El músico cuestionó duramente los procedimientos del equipo de seguridad del lugar, quienes había intentado impedir que asistentes permanecieran de pie para disfrutar de la música.
El artista expresó su malestar por las medidas coercitivas implementadas durante su presentación. “No quiero volver a sentir los 70 otra vez en mi país”, sentenció Páez, haciendo una referencia directa a los años de la última dictadura militar argentina, período caracterizado por la represión sistemática y la violencia estatal.
Esta declaración no fue casual. Con esa frase, el cantautor conectó la experiencia vivida en el recinto con un período traumático de la historia nacional, sugiriendo que los métodos utilizados para controlar al público le recordaban prácticas autoritarias del pasado.
Horas después del incidente, Páez utilizó sus redes sociales para ampliar su postura y explicar los motivos detrás de su intervención. A través de sus publicaciones en plataformas digitales, el intérprete profundizó en las razones que lo llevaron a interrumpir el show y aclaró su posición respecto a los hechos ocurridos en el estadio marplatense.
La reacción del público fue mayormente favorable. Los asistentes aplaudieron al artista por su postura crítica frente a lo que consideraron medidas excesivas de represión durante un evento de entretenimiento. El tema resonó especialmente entre quienes valoraron que una figura pública se manifestara contra prácticas que consideran incompatibles con un evento cultural en democracia.
Esta no es la primera vez que Páez toma una posición política clara desde el escenario. A lo largo de su carrera, el músico ha sido conocido por su compromiso con causas sociales y su crítica a diferentes aspectos de la realidad argentina. Sin embargo, el contraste entre el contexto de un show de música en vivo y sus palabras sobre la represión estatal intensificó el impacto de su mensaje esa noche en Mar del Plata.


