Una decisión administrativa del secretario de Desregulación, Federico Sturzenegger, ha generado fricción entre gobiernos provinciales al impactar directamente sobre la infraestructura de transporte que vincula a Chaco y Corrientes. El conflicto pone en evidencia las tensiones que emergen cuando las políticas nacionales no consideran los efectos territoriales en jurisdicciones locales.
La medida en cuestión afecta un corredor estratégico para la región noreste del país, donde la conectividad es vital para el flujo comercial y la movilidad de personas entre ambas provincias. Fuentes del gobierno provincial de Corrientes expresaron su preocupación sobre cómo esta decisión impactará en los movimientos de carga y pasajeros que atraviesan la estructura.
Desde el equipo económico nacional argumentan que la iniciativa responde a criterios de eficiencia y reducción del gasto público. Sin embargo, autoridades locales sostienen que no hubo diálogo previo ni análisis de las consecuencias territoriales antes de implementar la medida.
Esta situación refleja un patrón que ha caracterizado al gobierno actual: la implementación rápida de decisiones sin consulta previa con gobiernos subnacionales, generando conflictos con dirigentes provinciales de diversos signos políticos. Los efectos prácticos de estas políticas suelen recaer sobre regiones del interior que dependen de infraestructuras compartidas.
Ambas provincias mantienen contacto para coordinar respuestas, aunque los mecanismos de resolución entre niveles de gobierno aún no han avanzado significativamente. La cuestión trasciende lo meramente administrativo: pone sobre la mesa el delicado equilibrio entre las políticas de desregulación impulsadas desde la Casa Rosada y las necesidades concretas de conectividad en territorios que tienen escaso poder de decisión en debates nacionales.
La tensión también expone las limitaciones de un modelo de gestión que prioriza cambios estructurales sin considerar los costos locales. En el noreste argentino, donde la conectividad es un recurso escaso, cualquier afectación a la infraestructura vial genera ondas expansivas en la economía regional.


