El aeropuerto metropolitano enfrentó este viernes un episodio de disrupciones operacionales tras la movilización de empleados de empresas contratistas. La medida de fuerza, que impactó directamente en la circulación de pasajeros y movimiento de aeronaves, coincide con uno de los períodos de mayor afluencia turística del calendario.
Los trabajadores nucleados en torno a esta acción reclaman la reincorporación de un compañero que fue despedido días atrás. Según informaron desde los gremios involucrados, la decisión empresarial no contó con justificación suficiente y vulneraría derechos laborales básicos.
La tercerización en servicios aeroportuarios es una práctica consolidada en el país, aunque históricamente conflictiva. Los empleados de estas firmas subcontratistas enfrentan condiciones de precariedad comparadas con el personal de planta, lo que genera tensiones recurrentes.
Esta jornada de paro se produce en vísperas del fin de semana extendido, cuando típicamente se registra un aumento significativo de pasajeros en ruta hacia destinos turísticos. Las autoridades del aeropuerto advirtieron sobre posibles demoras en los servicios de check-in, embarque y otras operaciones vinculadas.
Desde la dirección de la terminal aérea no emitieron comunicados oficiales sobre la magnitud del impacto ni sobre negociaciones en curso con los representantes gremiales. Sin embargo, fuentes internas señalaron que se mantienen contactos para resolver el conflicto.
Esta es la segunda acción de protesta en el sector aeroportuario en lo que va del año, evidenciando la persistencia de reclamos en torno a condiciones laborales y estabilidad en el empleo. Los especialistas en relaciones industriales advierten que estos conflictos tienden a intensificarse en temporadas de alta demanda operativa.


