Nicolás Paz mostró su mejor versión ofensiva en el compromiso que Argentina disputó frente a Bolivia en territorio cordobés. El extremo recibió un envío vertical del volante Alejandro Palacios y no perdonó para ampliar la ventaja en el marcador.
La acción fue un ejemplo de eficiencia táctica. Palacios, desde el mediocampo, detectó el movimiento anticipado de Paz y ejecutó un pase preciso que lo encontró en la profundidad. Sin tiempo para dudar, el delantero definió con un toque delicado que no le dio oportunidad al arquero boliviano.
Esta conquista llegó cuando el equipo nacional ya disfrutaba de una cómoda diferencia en el tanteador. Paz consolidó así su influencia en el juego ofensivo, mostrando la puntería y el posicionamiento que lo caracterizan en su rol de mediapunta.
Palacios fue determinante en esa jugada, demostrando visión de juego y manejo de tiempos. Su asistencia fue quirúrgica: ni muy fuerte ni débil, exactamente en el punto donde Paz podía continuar el ataque sin obstáculos.
El tanto reflejó la supremacía ofensiva que Argentina ejerció durante el encuentro. Bolivia no encontró respuestas defensivas para contener el movimiento dinámico del equipo local, que aprovechó los espacios generados en las transiciones rápidas.
Esta victoria amplió la ventaja en la zona de clasificación del torneo, consolidando la posición del equipo conducido en busca de los objetivos trazados. El rendimiento ofensivo de Paz y sus compañeros dejó en claro el nivel competitivo que Argentina pretende mantener en esta etapa del certamen clasificatorio.


