Un economista fue desvinculado de su cargo tras formular críticas públicas al proyecto Vicuña, decisión que intensificó la polémica alrededor del régimen de inversiones de las grandes empresas. La medida, tomada en las últimas horas, marca un punto de quiebre en la discusión sobre las iniciativas de atracción de capitales que impulsa el actual gobierno.
El profesional había cuestionado aspectos clave de la iniciativa, argumentando que ciertos componentes del plan no se alineaban con los intereses del país. Sus observaciones generaron fricciones en espacios donde se analiza la viabilidad económica de las políticas en cuestión.
Esta situación se suma a una serie de tensiones que rodean al régimen de inversiones de grandes empresas, conocido como RIGI. Desde su lanzamiento, el dispositivo ha enfrentado críticas de diversos sectores que advierten sobre posibles efectos adversos en las finanzas públicas y en la distribución de recursos.
Los analistas advierten que los cuestionamientos sobre estas políticas no disminuyen. Académicos y especialistas continúan señalando inconsistencias en los marcos normativos y sus implicancias para el mediano plazo. La desvinculación del economista reaviva debates sobre libertad de expresión dentro de instituciones relacionadas con decisiones fiscales.
El proyecto Vicuña forma parte de un paquete de iniciativas destinadas a reactivar inversiones en sectores estratégicos. Sin embargo, su implementación ha generado interrogantes sobre los beneficios netos que reportará a la economía nacional.
Desde distintas bancadas legislativas y espacios de análisis económico, continúan surgiendo voces que demandan mayor transparencia en los términos de estos acuerdos. La salida del economista consolida la polarización en torno a estas medidas de política económica.


