La Media Maratón de Buenos Aires vivió este fin de semana uno de sus momentos más gloriosos. El atleta etíope Yomif Kejelcha Atomsa cruzó la meta en Palermo estableciendo un nuevo récord mundial en la distancia de 21 kilómetros, con un crono de 56 minutos y 50 segundos que lo consagró como ganador indiscutido de la competencia.
El fondista africano entregó una actuación de élite que dejó atrás a todos sus rivales, demostrando el nivel técnico y físico que caracteriza a los mejores especialistas en carreras de fondo a nivel planetario. Su desempeño no solo le permitió llevarse el primer puesto del podio, sino también escribir su nombre en la historia del atletismo internacional.
La prueba, que se desarrolló en las calles de Palermo, convocó a una amplia variedad de participantes. Desde deportistas de talla mundial hasta corredores aficionados se dieron cita en las arterias porteñas para ser parte de este evento que marcó un antes y un después en el calendario atlético local.
Desde lo logístico, la organización del evento requirió una coordinación importante. La carrera impactó en el funcionamiento de varios accesos y calles de la zona durante su disputación, con los correspondientes desvíos de tránsito que demandó una movilización de recursos para garantizar la seguridad de participantes y espectadores.
El resultado de Atomsa representa un hito para esta competencia porteña, que se posiciona cada vez más como un encuentro de relevancia en el circuito mundial de atletismo. Su participación y el récord alcanzado elevan el prestigio de la Media Maratón de Buenos Aires y generan expectativas para futuras ediciones del evento.
Esta hazaña del corredor etíope se suma a la larga tradición de corredores africanos dominando las pruebas de resistencia en el circuito internacional. Con esta marca, Kejelcha Atomsa reafirma el predominio de los fondistas del continente africano en las distancias largas.


