La disputa interna en Rosario Central escaló cuando el titular de la institución canalla apuntó directamente contra el referente político Quirno, acusándolo de ser portador y propagador de sentimientos de rechazo y hostilidad.
En un pronunciamiento cargado de crítica, el directivo cuestionó las actitudes y el accionar del dirigente, señalando que sus movimientos generan divisiones dentro del ambiente futbolístico rosarino. La declaración refleja una fractura evidente en los círculos de poder de una de las instituciones más tradicionales del fútbol argentino.
Las tensiones entre ambos personajes vienen en aumento desde hace tiempo, pero esta vez el presidente de Central no se guardó sus cuestionamientos. El reclamo apunta a que Quirno no solo posee un perfil confrontacional, sino que activamente impulsa dinámicas de antagonismo que afectan el clima institucional.
Esta confrontación se produce en un contexto donde los clubes de la región viven momentos de particular turbulencia administrativa. Las diferencias entre dirigentes se han multiplicado en los últimos meses, generando debates sobre la dirección que deben tomar estas entidades deportivas.
Desde sectores cercanos a la dirigencia de Central se señala que las acciones del funcionario cuestionado han impactado negativamente en la convivencia interna. Se espera que las próximas semanas deparen movimientos políticos significativos que definan el rumbo de estas disputas internas.
La declaración del máximo responsable del club canalla representa un punto de inflexión en el conflicto, dejando clara su postura respecto a quién considera responsable del deterioro del ambiente institucional. Mientras tanto, las bases del club permanecen atentas a cómo evolucionará esta confrontación.


