El gobernador de Misiones, Maurice Passalacqua, refuerza su posicionamiento como crítico del gobierno de Javier Milei y busca bloquear una de las iniciativas legislativas del Ejecutivo en el Senado. La medida genera divisiones internas en la coalición de poder y expone las grietas que atraviesan a distintos sectores políticos.
Passalacqua instruyó a los senadores misioneros para que rechacen la ley de tierras en la próxima votación en la Cámara Alta. Esta decisión coloca al mandatario provincial en una postura frontal contra los planes reformistas que impulsa la administración nacional, marcando un quiebre explícito con el eje de poder.
La iniciativa sobre tierras fue presentada como un proyecto clave para el Ejecutivo, pero enfrenta resistencias políticas significativas. El rechazo del gobernador misionero suma presión sobre un proyecto que ya mostraba debilidades en su respaldo legislativo.
Desde su gestión en Misiones, Passalacqua ha consolidado una estrategia de confrontación selectiva con Milei. A diferencia de otros gobernadores que mantienen un perfil más bajo, el dirigente misionero no esquiva la controversia y utiliza su voto legislativo como herramienta de negociación política.
La maniobra también refleja tensiones regionales. Misiones tiene intereses particulares en materia de propiedad territorial y desarrollo agrario que chocan con los lineamientos que plantea la ley impulsada desde el gobierno central.
Esta jugada posiciona a Passalacqua dentro de un sector más amplio de gobernadores y legisladores que cuestiona el rumbo de las políticas mileístas. Aunque no forma parte de la oposición tradicional, su accionar demuestra que existen márgenes de fricción en el esquema político actual.
La votación en el Senado será un termómetro para evaluar la correlación de fuerzas real en torno a los proyectos del gobierno. El rechazo ordenado por el mandatario misionero suma votos a la resistencia y refuerza la idea de que la mayoría legislativa del Ejecutivo no es tan sólida como aparenta.


