La ministra de Seguridad, Patricia Monteoliva, brindó precisiones sobre la inminente visita del Papa León XIV a la Penitenciaría Nacional de Devoto, uno de los establecimientos carcelarios más emblemáticos del país. Durante sus declaraciones, la funcionaria profundizó en los aspectos logísticos y de seguridad que implicará este encuentro histórico entre el máximo referente de la Iglesia Católica y la población privada de libertad.
Según lo comunicado por la ministra, el operativo contempla criterios específicos para definir qué internos participarán del encuentro. Las autoridades establecieron una selección cuidadosa de reclusos que cumplirán con ciertos requisitos de conducta y antigüedad en la institución, buscando garantizar un desarrollo ordenado del evento dentro de las instalaciones.
Uno de los puntos centrales de la coordinación incluye el despliegue de medidas para facilitar los traslados de detenidos hacia el complejo penitenciario de Marcos Paz. Esta redistribución responde a la necesidad de optimizar espacios en Devoto durante la jornada de la visita papal, según explicó Monteoliva a los medios.
La ministra enfatizó que el encuentro se desarrollará respetando los protocolos de seguridad establecidos por las autoridades penitenciarias y eclesiásticas. Monteoliva destacó que se trata de un momento significativo desde la perspectiva humanitaria, ya que la presencia del pontífice en una cárcel representa un acto simbólico de inclusión y reflexión sobre la reinserción social.
Los detalles del encuentro incluyen también la participación de personal del Servicio Penitenciario Federal y representantes de la Iglesia, quienes trabajarán en conjunto para asegurar que todo transcurra sin incidentes. La ministra aclaró que la visita no durará más allá de lo programado inicialmente y que se mantendrá la operatividad normal del establecimiento.
Desde el gobierno nacional se subrayó que esta actividad forma parte de una agenda de gestión centrada en mejorar las condiciones de vida en los ámbitos carcelarios y fortalecer los vínculos entre las instituciones religiosas y el Estado. La presencia del Papa en Devoto será el segundo encuentro directo entre un pontífice y la población penitenciaria argentina en los últimos años.


