Las tensiones en torno a lo ocurrido durante la última marcha vuelven a ocupar la agenda pública. En esta oportunidad, quien salió a hacer declaraciones fue Monteoliva, quien se pronunció sobre las acciones de uno de los efectivos de seguridad que intervino en la protesta.
Según el funcionario, el agente utilizó un dispositivo específicamente diseñado para generar sonoridad sin causar daño físico. «Se trata de un arma de estruendo», precisó, destacando que su única función es producir ruido como elemento disuasivo.
Esta aclaración llega en medio del debate que divide las opiniones sobre los procedimientos empleados por la policía en eventos de concentración ciudadana. Mientras algunos sectores critican el uso de cualquier tipo de armamento en manifestaciones, otros argumentan que estos recursos son legítimos cuando se utilizan dentro de los marcos regulatorios establecidos.
Monteoliva enfatizó que no se trataba de un arma convencional con capacidad lesiva. La caracterización del dispositivo como un elemento de «estruendo» busca diferenciarla de otras herramientas de control que sí pueden ocasionar lesiones. Este tipo de artefactos son ampliamente utilizados en operativos policiales alrededor del mundo.
La polémica resurge en un contexto donde los organismos de derechos humanos y grupos de activistas mantienen una vigilancia constante sobre los procedimientos de seguridad en espacios públicos. Cada incidente durante una marcha genera réplicas en redes sociales y cuestionamientos sobre si existe un uso desproporcionado de la fuerza.
Desde la perspectiva oficial, la intervención fue proporcional a las circunstancias. Sin embargo, aún queda pendiente escuchar la posición de otros actores involucrados en los hechos, incluyendo a manifestantes y observadores independientes que estuvieron presentes en el lugar.


