José Sanfilippo, figura emblemática del fútbol argentino y máxima estrella artillera de la historia de San Lorenzo, falleció a los 91 años. La noticia enluta a los seguidores del Ciclón y al mundo del balompié local, que pierden a uno de sus iconos más respetados.
El delantero se convirtió en símbolo de una era dorada para el club de Boedo durante su trayectoria como futbolista profesional. Su capacidad goleadora y su entrega dentro de la cancha lo posicionaron como referente indiscutible de la institución, acumulando una cantidad de tantos que lo mantiene como el máximo anotador en los anales del conjunto azulgrana.
Sanfilippo fue testigo y protagonista de los momentos más gloriosos que experimentó San Lorenzo en décadas pasadas. Su presencia en el ataque generaba respeto entre los defensores rivales y admiración entre la hinchada, que lo recordará siempre como un jugador de gran técnica, instinto definidor y amor por los colores que defendía.
Más allá de su desempeño en San Lorenzo, Sanfilippo también dejó huellas en otros equipos argentinos, demostrando su categoría en distintas competiciones. Su carrera profesional se desarrolló en una época en que el fútbol local gozaba de gran vigor competitivo y donde los delanteros eran celebrados como verdaderos héroes populares.
Durante años, su nombre fue sinónimo de precisión en el área rival y de esa frialdad característica de los grandes goleadores. Sus goles alimentaron sueños y celebraciones en el barrio de Boedo, transformándolo en leyenda viva del club que lo vio nacer deportivamente.
La desaparición del exfutbolista representa un cierre de una etapa fundamental en la historia de San Lorenzo, marcando el fin de una generación que contribuyó significativamente al prestigio del fútbol argentino. Su recuerdo perdurará en la memoria de quienes presenciaron su magia con la pelota y en los registros históricos del deporte nacional.


