Un nuevo movimiento sacudió los pasillos del poder ejecutivo. Fue removido de su cargo uno de los principales colaboradores de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, luego de que se conociera un escándalo vinculado a hechos ocurridos en la residencia de Olivos.
El despido representa un golpe significativo para la mano derecha del presidente Javier Milei, quien en los últimos meses ha consolidado su posición como una de las figuras más influyentes del gobierno. La salida del funcionario ocurre en un contexto de tensiones internas que han marcado el funcionamiento de la administración libertaria.
Según informaron fuentes cercanas al círculo presidencial, la decisión de prescindir de los servicios del colaborador fue tomada tras las repercusiones públicas del incidente suscitado en la quinta presidencial. Los detalles de lo ocurrido generaron preocupación en los despachos de mayor jerarquía del Ejecutivo.
Esta destitución se suma a una serie de cambios y ajustes que vienen realizándose en la estructura gubernamental desde hace semanas. El movimiento refleja también las dinámicas de poder dentro de un gobierno que ha enfrentado críticas desde distintos sectores por su gestión administrativa.
La salida del funcionario marca un antes y después en el equipo de trabajo de Milei, quien en los últimos tiempos ha tenido que lidiar con diversos conflictos internos que trascienden a la opinión pública. Allegados a la secretaria general señalan que la decisión responde a la necesidad de mantener la cohesión del gabinete.
En tanto, desde la Casa Rosada no realizaron comunicados oficiales al respecto, manteniéndose en un bajo perfil respecto de los cambios administrativos. Sin embargo, la remoción del colaborador ya circula entre los pasillos de poder y ha generado especulaciones sobre posibles nuevas reestructuraciones en el equipo presidencial.


