Natalia De la Sota realizó una visita a Rosario que generó movimiento dentro de las filas peronistas, donde ya comenzaron a circular versiones sobre posibles alianzas electorales. En los círculos del justicialismo nacional suenan con fuerza los nombres de la ex gobernadora cordobesa y el actual mandatario bonaerense Axel Kicillof como posible dupla de cara a los próximos enfrentamientos electorales.
La presencia de De la Sota en la capital santafesina no fue casual. Su recorrida por la provincia vecina se enmarca en una serie de movidas políticas que vienen desarrollando distintos sectores dentro del peronismo, buscando definir estrategias compartidas para los próximos comicios.
Desde hace semanas, diferentes dirigentes peronistas vienen entretejiéndose en conversaciones privadas para consensuar qué candidatos y qué fórmulas podrían resultar más competitivas. La posibilidad de una alianza entre De la Sota y Kicillof aparece como una de las opciones que genera mayor entusiasmo en ciertos sectores del movimiento.
De la Sota, quien cuenta con una sólida estructura territorial en Córdoba y reconocimiento nacional dentro del peronismo, ha intensificado en los últimos meses sus actividades en distintas provincias, consolidando vínculos con otros referentes del justicialismo. Esta dinámica sugiere una búsqueda deliberada de posicionamiento de cara a futuras negociaciones.
Por su parte, Kicillof ya ha manifestado su disposición a encabezar proyectos que convoquen a distintas líneas del peronismo. La provincia de Buenos Aires, con su peso electoral determinante, sigue siendo un territorio estratégico donde cualquier movida política genera impacto en el tablero nacional.
Los especuladores políticos ya analizan cómo una fórmula integrada por ambos podría articularse con el resto de la estructura peronista. Sin embargo, las negociaciones están lejos de estar cerradas y seguirán siendo objeto de múltiples conversaciones entre diferentes referentes del movimiento.


