El Gobierno intensifica su estrategia legal para contrarrestar una sentencia que lo obliga a desembolsar casi 400 millones de dólares por la expropiación de Aerolíneas Argentinas. La Procuración del Tesoro Nacional presentará un recurso de revisión ante la corte estadounidense que dictaminó en su contra, en un movimiento destinado a mantener viva la batalla judicial y evitar que se ejecuten activos nacionales depositados en el exterior.
La medida representa un nuevo capítulo en el prolongado litigio que enfrenta el Estado con inversores y acreedores por la intervención de la compañía aérea de bandera. El fallo reciente constituye un golpe significativo para las finanzas públicas, en momentos cuando la administración nacional enfrenta presiones inflacionarias y restricciones presupuestarias.
La decisión de apelar responde a una estrategia defensiva común en estos casos: dilatar los tiempos judiciales y mantener opciones de renegociación. Desde la Procuración buscarán argumentar puntos técnicos que cuestionen la validez de la sentencia o las cifras reclamadas, retrasando así cualquier ejecución de fondos.
Este fallo se suma a otros desafíos legales internacionales que enfrenta Argentina. El país ha estado expuesto a múltiples demandas en tribunales extranjeros, particularmente en Estados Unidos, donde accionistas y tenedores de bonos han presentado reclamos por miles de millones de dólares. La acumulación de estas condenas complica aún más el ya frágil escenario de deuda externa.
La expropiación de Aerolíneas data de 2008, cuando el Gobierno de ese entonces tomó control de la empresa. Desde entonces, diversos actores han cuestionado la legalidad de la medida y reclamado compensaciones ante instancias judiciales internacionales. El tribunal estadounidense que emitió el fallo consideró que Argentina debía indemnizar a quienes perdieron sus inversiones en la compañía.
Ahora, con este recurso de revisión, la batalla se prolongará aún más. El equipo legal del Estado argumentará que existen vicios procedimentales o errores de interpretación que justifiquen rever la decisión. Mientras tanto, Argentina buscará evitar que se congelen o ejecuten sus bienes en el exterior, un escenario que agudizaría su posición financiera internacional.


