En un movimiento político que remueve las aguas del interior santafesino, el gobernador Maximiliano Pullaro habilitó formalmente a los radicales de Santa Fe para que disputen la próxima contienda electoral por la intendencia de Rosario. La medida representa un quiebre en la coalición gobernante y abre un nuevo escenario de competencia interna.
La decisión de Pullaro marca un punto de inflexión en las negociaciones que venían ocurriendo entre los diferentes bloques políticos de la provincia. Al autorizar a la Unión Cívica Radical a presentar candidatura propia, el mandatario provincial les permite ir de frente contra Joaquín Poletti, la actual cabeza visible del municipio rosarino.
Esta autorización no es un dato menor en la política santafesina. Implica que Pullaro tolera —y de hecho facilita— que la UCR compita sin restricciones, aún cuando podría representar un desafío para los equilibrios existentes dentro de la coalición que lo respalda.
La disputa por la intendencia de Rosario cobra cada vez más relevancia nacional. La ciudad es la tercera más poblada del país y su gestión tiene impacto directo en la provincia de Santa Fe, una de las más importantes económicamente. La contienda que se avecinaba entre distintas fuerzas políticas ahora se complejiza con la participación activa de la UCR como competidor de peso.
En el oficialismo provincial, la determinación de Pullaro genera lecturas encontradas. Mientras algunos sectores la ven como un acto de amplitud democrática que fortalece la coalición, otros la interpretan como una estrategia para desactivar presiones internas. Lo cierto es que los radicales santafesinos recuperan protagonismo después de tiempo.
Poletti, quien ya ocupaba la intendencia, tendrá ahora que enfrentar una contienda más competida. La inclusión de los radicales en la carrera electoral diversifica las opciones y abre interrogantes sobre cómo se distribuirá el voto opositor y del propio espacio gobernante.
La decisión de Pullaro se inscribe en un contexto más amplio de reconfiguración política en el país. Con las elecciones legislativas cada vez más cerca, los actores políticos provinciales realizan cálculos para posicionar mejor a sus candidatos y estructuras. La luz verde a la UCR podría ser parte de una estrategia más amplia del mandatario provincial para fortalecer su liderazgo.


