Patricia Bullrich volvió a la carga contra el Ministerio Coordinador en una nueva andanada de críticas que profundiza la grieta interna dentro del oficialismo. La referente legislativa del bloque libertario en el Senado rechazó categóricamente los argumentos esgrimidos por Diego Santilli, quien había afirmado que los temas incluidos en el proyecto de Presupuesto habían sido previamente consensuados.
“Eso es falso”, aseguró Bullrich en declaraciones que contradicen de lleno la posición del funcionario. Según su relato, el tema relacionado con Discapacidad nunca fue sometido a debate previo antes de que la administración enviara el proyecto presupuestario al Congreso, como sostiene el ministro.
La tensión refleja un malestar creciente entre las distintas alas de La Libertad Avanza. Mientras Santilli busca justificar los alcances del proyecto argumentando consultas previas, Bullrich insiste en que la falta de una verdadera coordinación institucional atenta contra el funcionamiento ordenado del Ejecutivo.
En su análisis, la senadora fue más allá de la mera discrepancia técnica. Alertó que estos desencuentros públicos generan desgaste en la legitimidad de Javier Milei, poniendo en riesgo el capital político del Presidente. Para Bullrich, este tipo de contradicciones minoristas entre funcionarios terminan erosionando la figura presidencial de manera innecesaria.
El conflicto abre un interrogante sobre los mecanismos de diálogo interno que debería tener todo gobierno cohesionado. La ausencia de consensos en temas sensibles como los relacionados con Discapacidad sugiere que las estructuras de coordinación del Ejecutivo presentan fallas operativas.
Esta nueva polémica se suma a una serie de fricciones que vienen marcando la dinámica interna del oficialismo. Las diferencias públicas entre legisladores y funcionarios del Ejecutivo generan señales contradictorias que complican la transmisión de mensajes unificados desde el gobierno.
Bullrich, quien comanda el bloque mayoritario en la Cámara Alta, mantiene un rol central en las negociaciones parlamentarias. Su posicionamiento crítico adquiere relevancia porque puede incidir en el apoyo legislativo que reciba la administración Milei en futuras votaciones presupuestarias.


