Leandro Paredes salió al cruce de la sanción que le aplicó la FIFA por su participación en los disturbios de la final del Mundial 2026. El volante de la selección argentina recibió una suspensión de diez encuentros y decidió no quedarse callado ante lo que considera una medida desproporcionada.
En sus declaraciones, el futbolista expresó su descontento con la severidad del castigo impuesto por el organismo internacional. Paredes confía en que el proceso de apelación le permita revertir o al menos reducir la cantidad de partidos que deberá perderse.
La suspensión generó preocupación en el ambiente futbolístico argentino, ya que lo alejará de los compromisos de su selección durante varias jornadas. El mediocampista, quien tiene un rol importante en el esquema táctico del equipo, buscará demostrar que la sanción no se ajusta a lo ocurrido en el partido.
Desde su entorno cercano se manifestó confianza en que la apelación prospere. Consideran que la decisión de la FIFA fue apresurada y que no contempló debidamente las circunstancias específicas de lo sucedido en el estadio durante la final.
Este tipo de sanciones suelen ser objeto de revisión cuando se presentan recursos con fundamentos sólidos. Paredes y su equipo legal trabajarán en la presentación de los argumentos necesarios para que se reconsidere la medida.
La situación genera tensión entre la dirigencia del fútbol argentino y los organismos internacionales, especialmente por la cantidad de fechas impuestas. Mientras se resuelve el trámite de apelación, el jugador permanece en suspenso respecto a su disponibilidad para futuros compromisos de la selección.


