El ministro de Economía Luis Caputo salió al cruce de los movimientos políticos internos del oficialismo y rechazó ser utilizado como instrumento en disputas de poder. La reacción se produjo luego de que Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, encabezara una manifestación en contra de Jorge Macri, jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
En declaraciones que resonaron en círculos políticos, Caputo fue categórico al expresar su desacuerdo con que lo involucren en enfrentamientos entre funcionarios de la administración libertaria. Su postura refleja la tensión latente que existe en la coalición gobernante, donde distintos sectores disputan influencia y recursos.
La marcha convocada por Karina Milei se enmarcó en críticas hacia las políticas del gobierno porteño, pero la inclusión de Caputo como bandera de confrontación incomodó al titular de la cartera económica. El funcionario considera que este tipo de movilizaciones pueden debilitar la unidad del gobierno en un momento donde la estabilidad macroeconómica requiere cohesión institucional.
Desde el equipo económico señalaron que el foco debe mantenerse en los objetivos de gestión y no en disputas internas que distraigan del trabajo legislativo y de implementación de políticas públicas. Caputo, quien ocupa un rol central en el plan de estabilización, advirtió sobre los riesgos de estas tensiones políticas para la continuidad de las medidas en curso.
La fricción entre distintos núcleos del oficialismo no es nueva, pero el pronunciamiento público de Caputo representa una señal clara de que hay límites respecto a involucrarse en estos conflictos. La postura del ministro también sugiere una preocupación por cómo estas divisiones internas pueden ser aprovechadas por la oposición para debilitar al gobierno ante la opinión pública.
Este episodio pone nuevamente en evidencia que, más allá de la narrativa de unidad, existen diferencias estratégicas entre los principales referentes de la administración libertaria respecto a cómo conducir la gestión y resolver las tensiones políticas al interior de la coalición.


