La interna del radicalismo mendocino se profundiza. Alfredo Cornejo y Karina Milei han expresado su rechazo a que Julio Petri sea el candidato en la provincia cuyana, generando una grieta importante dentro de las fuerzas que sostienen al Gobierno nacional.
La postura del expresidente de la Unión Cívica Radical y la vicepresidenta contrasta con la de Patricia Bullrich, quien sigue blindando al senador mendocino. Esta división refleja las tensiones que atraviesan la coalición gobernante en territorios clave.
Petri, quien comanda el bloque radical en el Senado, enfrenta así un escenario complicado para sus aspiraciones electorales. Su proyección política depende de lograr consenso entre sectores que hoy muestran posturas irreconciliables respecto a su futuro como referente provincial.
La negativa de Cornejo es particularmente significativa, considerando su trayectoria como gobernador mendocino y su peso dentro del radicalismo local. Por su parte, el respaldo de Milei desde la Casa Rosada sugiere que Bullrich mantiene una estrategia propia para asegurar influencia en Mendoza.
Esta pugna evidencia las dificultades que enfrenta el oficialismo para consolidar candidaturas en provincias donde históricamente el radicalismo ha tenido presencia. La definición de quién encabezará las listas mendocinas en próximas elecciones podría redefinir el mapa político regional y el equilibrio de fuerzas dentro de la coalición.
Las próximas semanas serán clave para determinar si prevalece el veto de los sectores opuestos o si Petri logra mantener viabilidad política pese a las resistencias internas. La resolución de este conflicto trascenderá Mendoza e impactará en la correlación de fuerzas a nivel nacional.


