Jordania atraviesa un mal momento de cara al Mundial 2026. El combinado dirigido por Jamal Sellami encajó una abultada derrota de 4-1 ante Suiza en un partido amistoso que dejó varias conclusiones preocupantes para el futuro cercano de la escuadra asiática.
Los helvéticos aprovecharon los desajustes defensivos del rival para plasmar un triunfo contundente. Aunque el equipo de Medio Oriente mostró solidez en ciertos tramos del partido, no pudo sostener una línea defensiva consistente en los 90 minutos, lo que expuso sus vulnerabilidades tácticas.
Jordania llegará como tercer rival en el Grupo C de la próxima cita mundialista junto a la Argentina y Perú. Por lo tanto, este resultado genera interrogantes sobre su capacidad competitiva en un certamen de la envergadura del torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Durante el encuentro ante los suizos, los dirigidos por Sellami evidenciaron limitaciones en la construcción del juego ofensivo. Aunque apostaron por una defensa cerrada en ciertas fases del partido, los espacios dejados atrás fueron aprovechados con eficiencia por un equipo europeo que se mostró superior en circulación de balón y peligrosidad.
La goleada sufrida es un llamado de atención para la confederación jordana. Con menos de dos años para el Mundial, la selección necesita mejorar significativamente su rendimiento defensivo y su capacidad para generar juego fluido en ataque.
Para Argentina, este resultado da algunas pistas sobre lo que podría esperar en su grupo. Aunque Jordania mostró resistencia en defensa, la facilidad con la que Suiza vulneró sus líneas sugiere que los dirigidos por el técnico que asuma la selección albiceleste deberían encontrar espacios para desplegar su juego ofensivo cuando se enfrenten.
El próximo paso para Jordania será analizar los errores tácticos cometidos y trabajar en la consolidación de un esquema defensivo más sólido. El tiempo apremia para que la escuadra asiática se prepare de manera adecuada para competir en una cita mundialista de máximo nivel.


