Una investigación periodística sacó a la luz que Manuel Adorni Rodríguez, padre del portavoz presidencial Manuel Adorni, también recurrió a dos mujeres jubiladas que actúan como prestamistas para obtener financiamiento de manera extraoficial.
Esta información se suma a un creciente escándalo que involucra prácticas financieras irregulares en círculos cercanos al gobierno. El vocero oficial es conocido por ser una de las figuras más visibles de la administración Milei, lo que intensifica el impacto de estas revelaciones sobre su entorno familiar.
Según los registros que trascendieron, las operaciones entre el padre de Adorni y estas jubiladas habrían consistido en préstamos informales, una práctica común en sectores donde el acceso al crédito bancario es limitado o dificultoso. Sin embargo, la cercanía del hijo con las más altas esferas del poder genera interrogantes sobre el contexto y las implicancias de estas transacciones.
Las jubiladas prestamistas funcionarían como intermediarias de financiamiento alternativo, un modelo que ha proliferado en Argentina en contextos de crisis económica. Estos esquemas operan fuera del sistema bancario formal y frecuentemente carecen de transparencia total en su documentación.
La divulgación de estos datos abre nuevas preguntas sobre posibles conflictos de interés y las redes informales de financiamiento que podrían operar en círculos gubernamentales. Las autoridades aún no han emitido comentarios oficiales al respecto.
Esta situación se enmarca en un período de particular escrutinio sobre las prácticas económicas de funcionarios de alto nivel y sus familiares cercanos, especialmente dado el énfasis que la gestión actual ha puesto en combatir la corrupción y la informalidad.


