Un giro inesperado en la investigación del caso Agostina Vega marcó un punto de quiebre en las indagatorias: el detenido modificó sustancialmente su relato ante el fiscal en una segunda comparecencia, reconociendo hechos que había negado rotundamente en su primera presentación.
En su declaración inicial, el imputado había rechazado categóricamente que la joven ingresara a su vivienda. Sin embargo, durante la nueva indagatoria, cambió de postura y admitió que la persona que aparece en las grabaciones de seguridad entrando al domicilio es, efectivamente, Agostina.
Esta rectificación representa un quiebre significativo en la estrategia defensiva del acusado. La contradicción entre ambas declaraciones refuerza la relevancia de las evidencias audiovisuales recopiladas durante la investigación, que documentarían el ingreso de la menor al inmueble.
El cambio de versión adquiere particular importancia en el contexto de un caso que ha generado gran conmoción pública. La admisión tardía de hechos previamente negados suele interpretarse como un reconocimiento implícito de la solidez de las pruebas en poder de los investigadores.
La fiscal a cargo de la causa continuará desarrollando su estrategia procesal en base a estas nuevas declaraciones. Los antecedentes de las indagatorias integrarán el expediente como elemento de análisis para las instancias judiciales que evalúen el caso.
Hasta el momento, se mantiene la condición de detenido del acusado mientras avanza la investigación. Los próximos pasos procesales determinarán si se formularán cargos formales o si existirán nuevas comparecencias ante la justicia.


