Pamela Pombo decidió hablar públicamente sobre uno de los episodios más difíciles de su vida. La exvedette y conductora televisiva presentó una denuncia contra su expareja, el exintegrante del seleccionado argentino de rugby Patricio Albacete, por hechos vinculados a violencia de género que habrían ocurrido durante el tiempo que compartieron.
En sus primeras declaraciones sobre el tema, Pombo reveló aspectos inquietantes de esa convivencia. Según relató, durante varios episodios intentó abandonar la relación pero fue impedida de hacerlo. “Le decía que quería irme, pero directamente no me lo permitía”, expresó, describiendo un patrón de control que trascendió lo meramente verbal.
La denunciante explicó que esta situación generó un clima de restricción constante en su libertad personal. No se trata apenas de conflictos puntuales, sino de una dinámica que se prolongó en el tiempo y que la llevó finalmente a buscar protección legal. El relato de Pombo expone cómo estas conductas afectaron su bienestar emocional y físico.
La decisión de hacer pública su experiencia forma parte de un proceso judicial que ya se encuentra en trámite. Con esta exposición, Pombo se suma a otras mujeres que han decidido visibilizar situaciones de violencia de género, contribuyendo al debate nacional sobre este flagelo que afecta a miles de argentinas.
Albacete, quien tuvo una trayectoria en Los Pumas durante su carrera deportiva, no ha emitido públicamente respuesta alguna a estas acusaciones. El caso continúa su curso en la justicia, donde será necesario que se verifiquen los hechos alegados y se escuchen todas las partes involucradas.
Esta denuncia reabre la conversación sobre los mecanismos de control y coerción que caracterizan ciertos tipos de violencia doméstica, muchas veces silenciados o minimizados. El testimonio de Pombo cobra especial relevancia al tratarse de una figura pública que decide exponerse mediáticamente, lo que puede servir como referente para otras personas en situaciones similares.


