La tragedia que enlutó a una familia bonaerense sigue movilizando a la comunidad. Lautaro Servín, un estudiante de apenas 17 años, perdió la vida hace pocas semanas en circunstancias que mantienen en shock a quienes lo conocían. El adolescente transitaba hacia su institución educativa acompañado por su progenitor cuando ocurrió el hecho que cambió para siempre el destino de sus allegados.
Ante la indignación y el reclamo de justicia, los allegados del joven vuelven a convocar a una nueva concentración pública. La iniciativa busca mantener vigente la demanda de esclarecimiento y que las autoridades avancen en la investigación del caso. Cada marcha representa el dolor de una familia que exige respuestas y que no está dispuesta a permitir que el caso caiga en el olvido.
En Argentina, este tipo de movilizaciones se han convertido en un mecanismo crucial para que los familiares de víctimas mantengan la visibilidad de sus reclamos. La participación ciudadana en estos actos no solo honra la memoria de quienes partieron, sino que ejerce presión sobre el sistema judicial para que acelere sus procedimientos.
La convocatoria refleja la frustración de una comunidad que demanda mayor seguridad y celeridad en la investigación. Los datos sobre crímenes contra menores en la provincia de Buenos Aires muestran la urgencia de fortalecer dispositivos de protección y vigilancia en las rutas escolares, espacios que deberían ser seguros por definición.
Esta nueva marcha será una oportunidad para que la sociedad se solidarice con la familia Servín y visibilice la problemática de la inseguridad que afecta a los más jóvenes. Las concentraciones públicas de este tipo cumplen una función social fundamental: mantienen el caso en la agenda pública y evitan que se diluya en la cotidianidad.
La investigación que lleva adelante la justicia avanzará en paralelo a estos reclamos ciudadanos. Mientras tanto, los allegados del adolescente continúan su lucha por verdad, justicia y memorialización. La próxima marcha será un nuevo encuentro de ese dolor colectivo que une a quienes buscan cambios reales en materia de seguridad.


