Un fallo de la Cámara Civil puso fin a una disputa administrativa que venía generando tensiones en la Asociación del Fútbol Argentino. Los magistrados validaron el traslado de la sede de la entidad hacia territorio bonaerense, en línea con lo que ya había impulsado la dirigencia de la AFA en los últimos meses.
Más allá de la cuestión del domicilio, el tribunal fue contundente en otro aspecto. Resolvió declarar sin efecto la designación de veedores que había sido realizada previamente dentro de la organización. Esta decisión implica que esos supervisores quedan fuera de sus funciones de manera inmediata.
El procedimiento se tramitó ante la Inspección General de Justicia, el organismo estatal encargado de llevar el Registro Público de Entidades. Allí consta la documentación oficial y los cambios de estatus de todas las asociaciones civiles y sociedades constituidas en el país. La cancelación de la inscripción en este registro marca un hito formal en el proceso de mudanza que venía atravesando la AFA.
Esta sentencia llega en momentos en que la dirigencia de la entidad madre del fútbol local sigue enfocada en la organización de competiciones y en los vínculos con FIFA y CONMEBOL. El cambio de jurisdicción administrativa puede afectar algunos procedimientos legales o fiscales que la entidad debe cumplir regularmente.
La controversia sobre quién debería ejercer tareas de fiscalización dentro de la AFA había generado cuestionamientos internos. Diversas facciones del fútbol argentino tenían posiciones diferentes respecto a cómo debería funcionar la supervisión de las decisiones de la cúpula directiva.
Con este fallo, la Justicia zanjó ambas cuestiones de forma definitiva. No solo respaldó administrativamente la reubicación de oficinas, sino que también despejó el panorama respecto a las funciones de control que prevalecerán dentro de la organización a partir de ahora.
Los abogados especializados en derecho deportivo señalan que este tipo de sentencias son importantes para establecer claridad institucional. Cuando hay dudas sobre la estructura legal de una entidad tan relevante como la AFA, la falta de certeza puede impactar en decisiones contractuales, acuerdos internacionales o litigios futuros.


