La agenda de la próxima visita del Pontífice genera inquietud en círculos cercanos al poder. La institución de caridad que será visitada atraviesa una delicada situación financiera tras los ajustes presupuestarios implementados en los últimos meses.
El Cottolengo Don Orione, dedicado a la atención de personas con discapacidades y vulnerabilidad social, se encuentra entre los organismos que vieron reducido su financiamiento estatal. Esta realidad contrasta con el perfil de la organización benéfica y su importancia en la cobertura de servicios de salud comunitaria.
Desde la Casa Rosada expresan inquietud respecto a cómo se presentará esta situación durante el encuentro papal. La visita de Francisco a un centro asistencial en apuros financieros podría generar expectativas sobre cambios en las políticas de austeridad del gobierno.
El Cottolengo funciona desde hace décadas como refugio para sectores marginados. Atiende diariamente a cientos de personas y depende en gran medida de los recursos públicos para sostener sus operaciones. Los cortes presupuestarios afectaron tanto el mantenimiento de infraestructura como la provisión de insumos esenciales.
La visita papal está prevista dentro del cronograma de actividades que incluye encuentros con diferentes actores de la sociedad civil. Sin embargo, en el gobierno temen que la situación del Cottolengo genere un mensaje contrario a los lineamientos de reducción del gasto.
Fuentes en la administración reconocen la incomodidad que genera el calendario de compromisos. La institución benefactora requeriría recursos adicionales para mejorar su infraestructura antes de recibir al líder de la iglesia católica.
Esta visita se suma a otros contactos que el Papa mantiene durante su paso por Argentina, donde se espera que aborde temas sociales, económicos y pastorales. La presencia en espacios de asistencia social es habitual en los itinerarios papales.
El dilema que enfrenta el oficialismo refleja la tensión permanente entre las prioridades fiscales y las demandas sociales. Las instituciones de beneficencia privadas sostienen servicios que de otra manera recaerían completamente en el estado.


