Durante el partido entre Argentina y Egipto en el Mundial, una decisión del VAR generó polémica al anular un tanto que parecía válido. La jugada central ocurrió cuando Mostafa Ziko marcaba, pero los árbitros de video detectaron una falta previa que invalidó completamente la acción.
La regla aplicada se conoce como APP, que hace referencia a la Advantage Play Phase o fase de ataque con posesión. Este concepto del fútbol moderno determina cuándo comienza realmente una secuencia de juego ofensivo y, por lo tanto, desde cuándo se cuentan las infracciones que pueden ser sancionadas.
Según esta normativa, el inicio de la fase de ataque se marca en el momento en que un equipo toma control del balón. Cualquier contacto irregular o falta que ocurra antes de que la posesión sea consolidada puede ser revisada y castigada, invalidando todo lo que suceda después en esa misma acción de juego.
En el caso específico de la anotación rechazada, los árbitros detectaron una infracción contra Lisandro Martínez en el primer instante de la jugada. Aunque el balón continuó en poder del equipo egipcio y finalmente Ziko logró convertir, la falta previa fue considerada determinante para anular el gol.
Esta decisión refleja cómo el fútbol contemporáneo ha incorporado tecnología y criterios más rigurosos para garantizar la equidad. El VAR permite revisar acciones que al árbitro de campo pueden pasarle desapercibidas, especialmente en jugadas confusas o de alta velocidad donde ocurren múltiples contactos simultáneamente.
La aplicación de la regla APP no es nueva en torneos internacionales, pero sigue generando debate entre aficionados y especialistas sobre si es apropiado penalizar infracciones mínimas que ocurren segundos antes del gol. Lo cierto es que los reglamentos actuales son claros al respecto: cualquier falta en la construcción de la jugada invalida todo lo posterior.


