En un movimiento que marca un giro en la estructura comunicacional de la Casa Rosada, Javier Milei decidió remover a Manuel Adorni de la vocería presidencial. Su lugar será ocupado por un economista con vínculos estrechos con Santiago Caputo, el influyente asesor presidencial que ha ganado protagonismo en las últimas semanas.
La decisión se produce en un contexto donde el gobierno busca fortalecer su mensaje sobre la gestión económica. El cambio de vocería refleja una reconfiguración interna en el equipo presidencial, donde Caputo mantiene una influencia creciente en la toma de decisiones.
Adorni había ejercido el cargo desde el inicio de la administración libertaria, siendo el rostro visible de los comunicados oficiales y las conferencias de prensa. Su salida marca el segundo cambio significativo en la portavocía durante el mandato de Milei.
El nuevo vocero asume con una trayectoria en temas económicos, lo que sugiere que el gobierno intenta enfatizar su narrativa sobre el plan de estabilización y las medidas de política fiscal. Este perfil responde a la necesidad de comunicar con mayor precisión técnica los anuncios sobre finanzas públicas y reformas económicas.
La llegada de este funcionario también visibiliza el poder consolidado de Caputo dentro de la estructura del Ejecutivo. El asesor ha incrementado su rol en decisiones que van más allá de lo económico, incluyendo ahora la configuración del equipo de comunicaciones presidencial.
En la Casa Rosada, estos movimientos suelen interpretarse como ajustes tácticos para mejorar la efectividad de los mensajes oficiales. Sin embargo, también pueden leerse como cambios en el equilibrio de fuerzas dentro del gabinete.
El reemplazo ocurre mientras el gobierno enfrenta desafíos en materia inflacionaria y de estabilidad cambiaria. La designación de un economista en la vocería podría responder a la necesidad de argumentar con mayor solidez técnica las decisiones de política económica.


