En el entorno presidencial circulan versiones sobre una posible salida de Manuel Espert del eje político mediante una designación en el exterior. Según trascendidos de fuentes cercanas al Ejecutivo, la maniobra respondería a intenciones de descomprimir la tensión generada por el escándalo que envuelve al vocero presidencial Manuel Adorni.
La estrategia consistiría en ofrecerle al economista un cargo de relevancia internacional o una embajada, lo que le permitiría abandonar el país en una posición de aparente promoción. De esta manera, se buscaría reducir la visibilidad mediática de una figura que ha ganado protagonismo en los últimos tiempos dentro de la coalición de gobierno.
Espert ha sido un referente importante en la coalición libertaria, especialmente en temas económicos y de política doméstica. Su eventual apartamiento del escenario nacional coincidiría con momentos de tensión interna en el Ejecutivo, donde el caso Adorni ha generado cuestionamientos sobre la gestión comunicacional y administrativa del presidente.
La designación en el extranjero funcionaría como una solución que evitaría confrontaciones internas y mantendría la imagen de promoción profesional. Sin embargo, la maniobra también podría interpretarse como un mecanismo para neutralizar a un sector dentro de la estructura de poder.
Desde diferentes espacios políticos ya advierten sobre esta jugada como un intento de distraer atención de los problemas que enfrenta la administración libertaria. La oposición señala que estos movimientos responden a estrategias de comunicación política más que a decisiones meritocráticas.
Hasta el momento, desde la Casa Rosada no han confirmado ni desmentido estas versiones, aunque fuentes oficiales han indicado que cualquier cambio en la estructura de gobierno será comunicado a través de los canales institucionales correspondientes.


