El gobierno nacional acelera los tiempos para avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Con la mira puesta en octubre, la administración libertaria busca que el Congreso sancione la ley que derogaría este mecanismo electoral antes de que finalice el año.
La iniciativa forma parte de la agenda legislativa prioritaria del Ejecutivo, que considera que la supresión de las PASO permitiría reducir costos electorales y simplificar el proceso de selección de candidatos. Desde Casa Rosada ven en esta reforma electoral un paso fundamental para ordenar el sistema de competencias internas de los partidos políticos.
La estrategia gubernamental apunta a generar consensos en la Cámara de Diputados para que el proyecto prospere sin mayores obstáculos. El calendario propuesto contempla que durante octubre se lleve adelante el debate legislativo, con la intención de contar con media sanción antes de noviembre para luego obtener la aprobación en Senadores.
Desde diferentes espacios políticos surgen posiciones encontradas respecto a la eliminación de este dispositivo electoral. Mientras el gobierno argumenta que se trata de una medida de eficiencia administrativa y fiscal, algunos legisladores de la oposición cuestionan que la derogación de las PASO podría afectar la participación interna de los ciudadanos en la selección de candidatos.
La propuesta también contempla modificaciones en la estructura del calendario electoral nacional. Los promotores de la reforma sostienen que esto traería beneficios tanto para las arcas públicas como para la organización interna de las fuerzas políticas que participan regularmente en procesos electorales.
Esta iniciativa se suma a otras reformas electorales que la administración libertaria ya ha impulsado o considera necesarias para modernizar el sistema político argentino. La velocidad con la que el Ejecutivo busca tramitar la ley evidencia la prioridad que le asigna a este tema en su agenda legislativa de cara a los próximos meses.


