El gobernador de Catamarca está evaluando la opción de vincularse al movimiento libertario como estrategia para prolongar su permanencia en el cargo. Según fuentes cercanas al mandatario provincial, se estaría explorando esta alternancia política en medio de la actual coyuntura nacional.
La maniobra representa un giro significativo en el tablero de alianzas locales. Jalil ha mantenido tradicionalmente una postura de autonomía política respecto de las grandes fuerzas nacionales, pero el escenario de una tercera candidatura lo estaría llevando a reconsiderar sus opciones estratégicas.
Esta aproximación coincide con el fortalecimiento que ha experimentado el espacio libertario desde la asunción de Javier Milei en la presidencia. Varios gobernadores y referentes provinciales han explorado diferentes grados de acercamiento con la administración nacional, buscando réditos políticos y favores legislativos.
En el contexto catamarqueño, la jugada podría facilitar recursos nacionales y visibilidad para Jalil, quien enfrenta el desafío de consolidar su base electoral frente a posibles competidores internos. Sin embargo, también implica riesgos, ya que una asociación explícita con el libertarianismo podría generar fricciones con sectores tradicionales del peronismo provincial que aún mantienen influencia territorial.
La búsqueda de un tercer mandato requiere de una coalición política sólida que le permita sortear los obstáculos legales y electorales. La provincia de Catamarca, como parte del federalismo argentino, responde a dinámicas propias que no siempre sincronizan con los ciclos nacionales.
Por ahora, el gobernador se encuentra en una etapa de sondeo informal, sin confirmaciones públicas de una adhesión definitiva. Los próximos meses serán determinantes para conocer si esta aproximación prospera o si Jalil opta por otras alternativas de construcción política en el escenario provincial.


