El equipo económico del Gobierno logró preservar el equilibrio fiscal durante abril luego de implementar una nueva batida de restricciones presupuestarias. Según informó el ministro de Economía Luis Caputo, la administración registró un resultado positivo de $268.000 millones durante el mes.
Esta cifra consolida la estrategia de austeridad que viene desplegando la cartera desde el inicio de la gestión. Sin embargo, cuando se analiza el acumulado del año hasta el presente, el resultado muestra un superávit equivalente al 0,5% del Producto Interno Bruto (PBI).
La brecha respecto a lo comprometido con el Fondo Monetario Internacional es sustancial. La institución financiera internacional exigió al Ejecutivo alcanzar un equilibrio fiscal de 1,4% del PBI como condición para continuar con los desembolsos del programa de asistencia. Esto significa que todavía queda un camino considerable por recorrer para cumplir con ese objetivo.
Despite los avances registrados en abril, los números todavía evidencian la distancia que existe entre lo prometido y lo logrado. El Gobierno necesitará intensificar los ajustes o encontrar nuevas fuentes de ingresos para cerrar esa brecha de casi tres puntos porcentuales antes de fin de año.
Esta semana se espera que el directorio del FMI revise la situación fiscal argentina y otorgue el visto bueno para liberar los próximos fondos del acuerdo. El desembolso pendiente resulta crucial para las reservas internacionales del Banco Central y para sostener la estrategia cambiaria que busca estabilizar el peso.
La continuidad del plan de austeridad dependerá en gran medida de la aprobación del Fondo. Si bien Caputo mantiene el optimismo público sobre el cumplimiento de los objetivos, los economistas advierten que mantener el ritmo de reducción de gasto público sin afectar más servicios esenciales se torna cada vez más complejo.


