El economista Roberto Cachanosky ha manifestado su preocupación por el persistente impacto del proteccionismo en la estructura de costos de la economía argentina.
En sus columnas de opinión más recientes, Cachanosky sostiene que el cierre económico histórico ha convertido a la Argentina en uno de los mercados más aislados, lo que genera bienestar solo para sectores específicos en detrimento del consumidor general. El analista coincide con la visión de que los países más abiertos son más ricos, y subraya que la Argentina tiene “mucho por andar” en materia de desregulación para alcanzar niveles de productividad competitivos.
Según Cachanosky, la resistencia de ciertos sectores empresariales a la apertura importadora es una barrera para la modernización, advirtiendo que los procesos de desinflación genuina llevan años y no pueden compararse con episodios breves como la convertibilidad.
Para el economista, la verdadera batalla de 2026 se juega en la capacidad del Gobierno para desmantelar la estructura de “castas” que se beneficia de los aranceles altos, permitiendo que la caída de la inflación se traduzca efectivamente en una mejora del poder adquisitivo y no solo en un placebo financiero basado en el atraso cambiario.

