La eliminación de Paraguay en la Copa Mundial dejó un sabor amargo, pero también generó declaraciones polémicas del entrenador Gustavo Alfaro, quien no se guardó sus opiniones sobre el rendimiento del equipo europeo en los minutos finales del encuentro.
En conferencia de prensa, el DT de la Albirroja sostuvo que el equipo francés recurrió a estrategias dilatorias en el cierre del partido, priorizando la gestión del tiempo sobre el juego ofensivo. Según su análisis, Les Bleus optaron por mantener la posesión y ralentizar el ritmo para evitar riesgos innecesarios cuando ya tenían ventaja.
Más allá de la táctica colectiva, Alfaro también se refirió a una actitud individual que lo molestó. El entrenador señaló un episodio protagonizado por Kylian Mbappé durante el desarrollo del partido, cuando el delantero realizó un gesto que consideró fuera de los códigos del deporte hacia Orlando Gill, futbolista de la delegación paraguaya.
Estas declaraciones reflejan la frustración natural que genera una eliminación, pero también exponen la intensidad emocional de los encuentros internacionales de alto nivel. Para Alfaro, tanto las decisiones tácticas como ciertos comportamientos individuales quedaron marcados en su evaluación del partido.
La crítica del técnico argentino trasciende lo meramente deportivo y toca aspectos sobre la conducta en el campo, un tema recurrente en las competiciones mundiales donde la presión y la rivalidad pueden llevar a situaciones límite.
Paraguay completó su participación en el Mundial sin poder lograr un resultado positivo, mientras que Francia avanzó en la competencia. Las palabras de Alfaro quedan como registro de una decepción, pero también como testimonio de cómo se vive desde la banca técnica este tipo de encuentros decisivos donde cada detalle cuenta.


