Atlético Mineiro aseguró su lugar en la final de la Copa Sudamericana tras una actuación que combinó solidez defensiva con la dura sanción de una expulsión. A pesar de caer 2-0 en la revancha de este miércoles, el conjunto mineiro aprovechó el contundente 3-0 conseguido en el partido de ida disputado en Brasil para avanzar sin mayores sobresaltos.
La serie definió el rumbo desde el primer enfrentamiento. Con esa tarea completada hace una semana, el Galo enfrentó la vuelta en Montevideo sabiendo que contaba con un colchón de tres goles. Esa ventaja le permitió absorber el revés sin poner en riesgo su clasificación, aunque la caída ilustra las dificultades que pueden presentarse en la cancha.
Montevideo City Torque jugó con la determinación de quien sabe que necesita revertir una desventaja de tres tantos. El equipo local logró los dos anotaciones que reflejaba el resultado final, pero la matemática fue implacable: la suma global mantuvo a Atlético Mineiro en carrera hacia la definición continental.
La noticia desalentadora para el elenco brasileño llegó sobre el final de la tarde. Alan Franco recibió la cartulina roja durante los noventa minutos, lo que significa su ausencia en la final. Esta sanción eliminará del campo de juego a uno de los pilares defensivos del equipo en un duelo de máxima importancia.
Ahora el Galo deberá lidiar con esa baja sensible mientras se prepara para enfrentar a Boca Juniors en la definición por el título de la Sudamericana. El conjunto argentino espera en la final como el otro clasificado de la semifinal, y la ausencia de Franco será un factor táctico relevante que el cuerpo técnico deberá contemplar.
La ruta del campeón pasa nuevamente por territorio brasileño, que viene demostrando solidez en esta edición de la competencia. Atlético Mineiro buscará recuperarse del golpe anímico de la caída en Uruguay y concentrarse en lo que viene: una definición que promete tensión, estrategia y la oportunidad de conquistar un título regional de gran prestigio.


