La tarde anterior al partido entre River Plate y Sarmiento en Junín se tiñó de tensión y violencia. Los aficionados del conjunto millonario protagonizaron fuertes enfrentamientos con efectivos policiales en los alrededores del estadio, generando un clima de caos en la zona de acceso al recinto deportivo.
Los disturbios comenzaron cuando grupos de simpatizantes de la institución de Núñez intentaban ingresar al campo de juego. La situación escaló rápidamente, transformándose en una confrontación directa entre la hinchada y los efectivos de seguridad desplegados en el lugar.
Las autoridades locales debieron reforzar el operativo de seguridad para intentar contener a los aficionados alterados. Los incidentes dejaron un saldo de desorden generalizado en las inmediaciones del estadio, con reportes de destrozos en la zona.
Esta no es la primera vez que River experimenta episodios de violencia en sus desplazamientos hacia otras provincias. El club ha enfrentado históricamente situaciones complejas durante partidos de visitante, lo que ha generado debates sobre los protocolos de seguridad y la coordinación entre las fuerzas del orden de distintas jurisdicciones.
Las autoridades provinciales bonaerenses se pronunciarán en las próximas horas sobre los hechos ocurridos y las medidas que se tomarán para evitar nuevos enfrentamientos. Mientras tanto, la afición del club investigado espera con preocupación cómo impactarán estos sucesos en futuras presentaciones como visitante.
Desde River Plate no se ha emitido comunicado oficial sobre los incidentes registrados previo al compromiso deportivo contra el equipo de Junín.


