El Gobierno porteño intensificó las labores de instalación de cerramientos de contención en la zona céntrica durante la madrugada del martes. El operativo se extendió también hacia los alrededores de la sede diplomática británica, generando un perímetro reforzado en distintos puntos del corazón de la capital.
Este despliegue responde a la necesidad de garantizar el orden público frente al partido clasificatorio para la próxima copa mundial que enfrentará a la selección argentina con la inglesa. Aunque aún no hay detalles precisos sobre la magnitud total de las estructuras instaladas, las fuentes de la administración local confirmaron que el trabajo de refuerzo continuará en los próximos días.
La instalación de estos cerramientos es una práctica habitual en la ciudad cuando se anticipan eventos de gran convocatoria con potencial para generar disturbios o aglomeramientos descontrolados. Los barricadas permiten regular el flujo de personas y facilitar la labor de las fuerzas de seguridad en caso de ser necesario.
El encuentro entre ambas escuadras reviste una carga emocional e histórica importante para el fútbol argentino. Las medidas preventivas buscan evitar enfrentamientos entre hinchas de ambas naciones, un riesgo que siempre está presente en rivalidades de esta magnitud.
Desde la administración capitalina se indicó que todos los operativos responden a protocolos de seguridad establecidos previamente. Las fuerzas de seguridad local han estado coordinando con organismos nacionales para asegurar que los dispositivos sean suficientes.
El vallado del Obelisco es particularmente significativo dada la importancia simbólica del monumento. Esta zona históricamente concentra grandes aglomeraciones en eventos deportivos de envergadura nacional, razón por la cual se convierte en punto focal para los dispositivos de seguridad.


