La trama que rodea a la propiedad ubicada en Pilar, presuntamente vinculada a la Asociación del Fútbol Argentino, entra en una nueva etapa procesal. Gabriel Pérez Barberá, fiscal a cargo de la pesquisa, solicitó formalmente que el caso sea derivado desde el juzgado de Campana hacia el fuero especializado en delitos económicos.
La solicitud abre un período de definiciones judiciales que podría resultar determinante para el avance de la investigación. Los magistrados deberán pronunciarse en los próximos días sobre si corresponde o no el cambio de competencia territorial y material del expediente.
Desde el inicio, los investigadores han apuntado a esclarecer la estructura societaria detrás de la propiedad. Los indicios sugieren que los titulares registrales podrían funcionar como testaferros de Pablo Toviggino, quien desempeña el cargo de tesorero en la AFA. Esta hipótesis constituye el eje central de la indagación en curso.
La transferencia a un tribunal especializado en cuestiones económicas resultaría estratégica, considerando que las complejidades patrimoniales y financieras requieren de peritos y magistrados con expertise específico en la materia. El fuero económico concentra experiencia acumulada en casos donde intervienen estructuras empresariales opacas y operaciones sospechosas de ocultamiento de activos.
Esta jugada procesal refleja la intención de los fiscales de profundizar en los mecanismos de financiación y propiedad que rodean a la quinta. Si bien aún no hay imputados formalmente, el nivel de sospecha ha escalado lo suficiente como para justificar un análisis más exhaustivo de la estructura jurídica involucrada.
La resolución de los jueces sobre dónde y cómo continuará tramitándose la causa será observada con atención por quienes monitean el accionar de las instituciones deportivas en materia de transparencia patrimonial. La investigación aún se encuentra en etapa preliminar, pero cada paso procesal marca el pulso de una pesquisa que podría derivar en consecuencias significativas para los involucrados.


