El Ejecutivo nacional estaría avanzando en los trámites para que Argentina se incorpore al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, conocido como CPTPP. Se trata de uno de los acuerdos comerciales multilaterales más importantes de la última década, que reúne a once economías de la región Asia-Pacífico y América.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia de apertura comercial que viene implementando la actual gestión, buscando diversificar los mercados de exportación para productos argentinos. El bloque del Pacífico representa una oportunidad significativa para sectores como la agricultura, la ganadería y la industria manufacturera local.
El CPTPP agrupa actualmente a países como Japón, Vietnam, Singapur, Australia, Nueva Zelanda, Chile, México, Perú, Brunéi, Malasia y Tailandia. Estos mercados concentran más del 13% del comercio mundial y ofrecen potencial de crecimiento para las exportaciones argentinas.
La incorporación al tratado implicaría una serie de compromisos en materia de aranceles, regulaciones laborales y estándares ambientales, pero también abriría oportunidades para acceder a mercados con alto poder adquisitivo sin las barreras arancelarias habituales.
Desde el gobierno han destacado que esta adhesión se alinea con una política exterior orientada hacia la integración regional y la búsqueda de acuerdos bilaterales y multilaterales que beneficien a los sectores productivos nacionales. Los analistas económicos subrayan que la participación en bloques comerciales de esta envergadura puede dinamizar sectores exportadores tradicionales y atraer inversión extranjera.
Sin embargo, expertos en comercio internacional advierten que la negociación de términos de acceso requiere equilibrar los intereses de distintos sectores locales, especialmente aquellos que compiten con productores de la región. El proceso de adhesión generalmente incluye negociaciones bilaterales con los miembros actuales y debe ser ratificado por el Congreso Nacional.
Esta movida también responde al posicionamiento geopolítico del país en un contexto de reconfiguración de alianzas comerciales a nivel global, donde los acuerdos transpacíficos cobran cada vez más relevancia.


