El oficialismo enfrentan un obstáculo inesperado en su intención de eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. Una legisladora que responde al gobernador de Sáenz comunicó su rechazo a respaldar la iniciativa, lo que complejiza los números en el Senado de la Nación.
Esta postura disidente llega en un momento crítico para el Ejecutivo, que buscaba consolidar apoyo en ambas cámaras para avanzar con cambios en el sistema electoral. La senadora había permanecido como parte de la coalición gubernamental, pero en este punto específico rompió el consenso.
La negativa representa un quiebre en la disciplina legislativa que el gobierno había logrado mantener en varias votaciones anteriores. Fuentes cercanas a la legisladora indican que su posición responde a inquietudes sobre cómo impactaría la reforma en futuras contiendas electorales dentro de su provincia.
Este fragmento de la mayoría pone en riesgo la aprobación de una de las reformas que el Ejecutivo consideraba estratégica. Aunque aún existen días para negociar, la salida de apoyo genera incertidumbre sobre los votos finales en la cámara alta.
Desde la Casa Rosada, los equipos de gestión legislativa trabajan en busca de retener consensos. Sin embargo, la aparición de disidencias puntuales en temas específicos demuestra que la coalición no siempre actúa de manera monolítica.
La cuestión de las PASO ha sido históricamente controversia en el espectro político argentino. Mientras el oficialismo argumenta que su eliminación simplificaría procesos electorales y reducirían costos, sectores opositores y hasta algunos aliados cuestionan el alcance real de esos beneficios.
La jugada de la senadora de Sáenz abre interrogantes sobre cuántos otros legisladores podrían tener reservas similares. En un Senado donde los números son ceñidos, incluso una voz disidente puede resultar decisiva para el destino de cualquier proyecto.


