Mauricio Macri volvió a cuestionar las formas de gobernar que han caracterizado a la política argentina en las últimas décadas. Durante una cena organizada por la fundación Pensar, el ex presidente enfatizó que uno de los principales males que aqueja al país es la costumbre de tomar decisiones sin una planificación rigurosa.
“La falta de preparación ha sido tremendamente perjudicial para los argentinos”, señaló Macri, refiriéndose a un patrón histórico de gobierno basado en la improvisación. Según su perspectiva, esta metodología ha dejado cicatrices profundas en la economía, las instituciones y la sociedad.
El líder de Pro planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo completamente diferente. Para ello, enfatizó dos pilares fundamentales: la construcción de acuerdos amplios entre los sectores políticos y la emergencia de nuevas figuras con capacidad de liderazgo estratégico.
“Sin consensos, es imposible lograr cambios duraderos”, argumentó Macri durante el encuentro. En su análisis, destacó que los desarrollos económicos y sociales sostenibles requieren de una visión de largo plazo, respaldada por acuerdos que trasciendan las divisiones partidarias tradicionales.
La reflexión del ex mandatario se inscribe en un contexto donde diferentes sectores del establishment político buscan redefinir el rumbo nacional. Macri sugirió que la renovación del liderazgo debe acompañarse de una transformación en los métodos de toma de decisiones, alejándose de la lógica reactiva que prevalece en la política criolla.
Este mensaje resuena en un momento donde múltiples actores políticos debaten sobre los mecanismos de gobernanza y las estructuras institucionales necesarias para garantizar estabilidad. Para Macri, la clave está en abandonar definitivamente los esquemas improvisados que han caracterizado décadas de gestión pública.
La intervención en la cena de Pensar también apuntó hacia la necesidad de profesionalizar los procesos de decisión estatal. Según el ex presidente, solo mediante esta profesionalización y la búsqueda constante de consenso se podrá romper el ciclo de errores que ha limitado el potencial de desarrollo del país.


