Miles de pasajeros se quedaron sin transporte público este miércoles tras el inicio de una nueva medida de fuerza que paraliza decenas de recorridos en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
La protesta sindical afecta exclusivamente a aquellas compañías que mantienen deudas salariales con sus empleados, quienes decidieron suspender la prestación del servicio hasta tanto se regularice la situación.
Según informaron desde los gremios del sector, la decisión responde a la falta de pago total de los haberes correspondientes al mes anterior, una situación que se repite en varias empresas del rubro.
Entre las firmas más afectadas se encuentran algunas de las principales operadoras que brindan servicio tanto en zonas céntricas como en el área metropolitana, generando un impacto directo en la movilidad de trabajadores y estudiantes.
Las líneas que presentan servicio interrumpido incluyen recorridos estratégicos que conectan distintos puntos de la ciudad con localidades del conurbano, obligando a los usuarios a buscar alternativas de transporte.
Aquellas empresas que sí mantienen al día sus obligaciones laborales continúan operando con normalidad, aunque registran mayor demanda debido a la suspensión parcial del servicio.
La situación podría extenderse durante las próximas horas si no se alcanza un acuerdo entre las partes para saldar las deudas pendientes.
Desde el sector empresarial aún no se pronunciaron oficialmente sobre los reclamos, mientras que los representantes gremiales mantienen su postura de no levantar la medida hasta obtener una solución concreta.
Los pasajeros que utilizan habitualmente estas líneas deberán reorganizar sus traslados y considerar medios alternativos como subtes, trenes o aplicaciones de transporte privado para llegar a sus destinos.


